Secadores

Los concentrados de cobre llegan a la planta con una humedad aproximada del 8% que hay que reducir hasta el 0,2% para poder tratarlos en etapas posteriores. Para ello se emplean tres secadores: uno rotativo que emplea gas natural como combustible y dos de vapor que aprovechan calor residual generado en el proceso. La humedad resultante tras el proceso de secado se determina por análisis.